Diez años de nuestra estrella | Y España tocó el cielo

11 Jul 2020
11 de julio de 2010. 20.30 horas. Estadio Soccer City. Johanesburgo.

Creo que si a cualquier español que tenga más de 15 años se le pregunta ¿qué hacía la tarde-noche del 11 de julio? Seguro que saben dar una respuesta. Puede que no les guste el fútbol, o que no estuvieran viendo a la selección por otros motivos, pero casi todos sabrán que en ese instante España estaba jugando la final del campeonato del Mundo de Sudáfrica 2010. Y por ello, recuerdan que hacían en ese momento.

España vivía por vez primera en su historia una final del Mundial. El rival, Holanda disputaba su tercera final tras las jugadas en Alemania-1974 y Argentina-1978. España venia de ser campeona de Europa y Holanda había caído en cuartos. España había perdido el primer partido y había ganado los otros cinco, mientras que Holanda contaba por victorias los seis partidos disputados. Pero en una final las estadísticas, los precedentes históricos y cualquier otro dato, es tan solo eso un apunte en la historia anterior. Lo único que cuenta son los 90 minutos que hay por delante. 

La alineación elegida por Vicente del Bosque para este ultimo partido fue la siguiente: Casillas, Sergio Ramos, Puyol, Piqué, Capdevila, Busquets, Iniesta, Alonso, Xavi, Pedro y Villa. También disfrutaron de minutos en este partidos, Navas, Torres y Cesc, de hecho los tres participaron en la jugada del gol.

El partido comenzó con bastantes faltas por parte de los holandeses que esperaban atajar los minutos de tiki-taka iniciales de España y adueñarse del centro del campo. Algunas ocasiones de Ramos de cabeza y Villa, que no pudieron materializarse en gol, y la dureza con la se empleaba el rival parecían sacar del partido a los hombres de Del Bosque.

Cuando se echa la vista atrás y se piensa en este partido casi todo el mundo recuerda tres acciones. La jugada del gol de Andrés Iniesta; la parada de Casillas a Robben y la entrada de De Jong a Xabi Alonso. Tres momentos que se produjeron en el orden inverso pero que sin duda alguna marcaron el devenir del partido.

Al descanso se llegó con el resultado inicial en el marcador. A pesar de que las dos selecciones habían dispuesto de ocasiones para materializar algún tanto. En la segunda parte el juego continúo siendo parecido. España no era la dueña del balón, aunque tenia alguna ocasión y una internada de Robben, en el minuto 62, que se plantó sólo ante Iker a punto estuvo de poner en ventaja a los holandeses, pero Casillas lo impidió “in extremis”.

Siete minutos después, Villa a punto estuvo de lograr el 1-0 pero Stekelenburg sacó el balón de su portería en el último suspiro. Antes de la finalización de los 90 minutos, el banquillo español movió ficha y Jesús Navas y Cesc entraron por Pedro y Xabi Alonso respectivamente.

Al final se llegó a la prorroga. Y los minutos seguían transcurriendo de la misma manera. Ocasiones en las dos porterías, pero ninguna terminaba en gol bien por las intervenciones de los guardametas o por los disparos errados de los atacantes. 

Un minuto antes de que finalizase la primera parte de la prorroga, Fernando Torres entró por David Villa. En esta segunda parte España fue mejorando su juego. Llegó la expulsión de Heitinga, por doble amonestación. Los de Del Bosque dispusieron de alguna ocasión, entre ellas la falta de la expulsión que Xavi lanzó fuera. 

Pero cuando parecía que el partido se dirigía a los penaltis de manera irrevocable, llegó el minuto 116. Puyol le da un pase a Navas que se va por la banda, le da el balón a Iniesta, este a Cesc, Fábregas se lo da Fernando Torres e intenta pasárselo a Iniesta pero lo corta Van der Vaart, y Cesc coge el rechace en la frontal para pasárselo a Iniesta que esta vez si que logra chutar y el balón entra en la portería holandesa.   

Solo quedaban cuatro minutos para tocar el cielo. Y esos cuatro minutos se vivieron con la intensidad de quien busca su última oportunidad (Holanda) versus quien no debe dejarla escapar (España). Cuatro minutos, en los que el “Niño” Torres se lesionó en una arrancada.  Cuatro minutos agónicos más en el pensamiento que en la realidad y con el final deseado. ESPAÑA, campeona del Mundo.